Siempre he creído que un viaje comienza con soñarlo y programarlo. Proyectarte allí, en el sitio que has elegido, enfocar tus ideas en ello.
Como en una clase de yoga, centrándote en tu respiración y tu cuerpo, en tu viaje "astral" piensas en dónde irás, qué tierra pisarás, qué aire respirarás, el panorama que tendrás en frente. Parece casi terapéutico, verdad?
A lo mejor soy yo que siempre sueño con los ojos abiertos. Pero me parece un bálsamo para momentos de estrés, o si simplemente quieres escapar un poco y disfrutar de un descanso para tu materia gris.
Mi viaje empezó cuando recibí un gran (y pequeño a la vez) regalo de mis amigos Vane y Javi. Ellos viajaron a Patagonia, hasta patear por la Tierra del Fuego, llegando a Ushuaia. Son paisajes enormes y majestuosos, salvajes y silenciosos. Y me recordó otro viaje polar que hice hacia el norte de Noruega, por Lofóten. Son lugares que me recargan!
Pues, aquí va mi pequeño compañero de mi día a día. Viene siempre conmigo.
La verdad es que acertaron!
Con solo leer lo que ponía la placa...buah... cuantas imágenes a la cabeza: montañas cubiertas de nieve, arboles de cristal, lagos helados. Y ha sido fácil pensar en mi próxima aventura para mis 40 años.
Así pues, mi idea terminó en el tarro de los sueños, dónde voy poniendo mis deseos y proyectos que tengo. DALE AL TARRO! Y metes lo que más quieres en este mundo.
Claramente puse "HIELO Y AVENTURA" ya que es un sueño que no pude cumplir en el 2017: GROENLANDIA.
Por supuesto, no me puedo quejar del plan B que me surgió hace ya casi 3 años, pero salir de una isla como Ibiza, con pocos días de vacaciones a disposición, pues, es jodido. En aquel febrero del 2017, viajé a las islas Lofoten, en Noruega, pudiendo cruzar el circulo polar ártico por primera vez en mi vida. Pero este pequeño viaje necesita una historia a parte que ya os contaré.
Ahora bien. Lo que necesitaba para poder empezar a preparar el viaje era el consentimiento de mi nueva jefa. Por qué parece un punto tan clave? Primero, este no es un viaje cualquiera. Es una EXPEDICIÓN. Este tipo de aventura necesita las mejores condiciones meteorológicas, así que hay solo una salida al año. Aún peor: no voy a estar disponible durante días por estar cruzando el casquete polar solo con la radio satélite del guía. Y en qué fechas? Justo en el medio del cierre de trimestre.
Fui a por ella con la cabeza llena de soluciones posibles para poder tener el trabajo bajo control: que si preparo todo antes, que los primeros días estaré disponible, que hiciera cualquier cosa para el suspirado SÍ. Claramente, si estoy escribiendo este diario, ya sabéis la respuesta. Lo mejor es que teniendo una jefa aventurera, creo que entiende mejor que otros mis locuras viajeras.
ENSEÑANZA DEL DÍA:
Cuando no preguntas, la respuesta siempre será no

